Historia

George Ivanovitch Gurdjieff nació en Alexandopol alrededor de 1866, cerca de la frontera entre Rusia y Turquía, cúmulo de  tradiciones y culturas de Oriente y Occidente. Recibió una educación religiosa y científica. Su libro Encuentros con Hombres Notables evoca sus años de formación y sus primeras experiencias de búsqueda. En este libro  describe su inquietud sobre el significado de la vida del hombre y cómo, después de diversos acontecimientos, logra entrar en contacto con distintas comunidades de Medio Oriente y Asia con el propósito de descubrir la existencia de un conocimiento antiguo que pudiera ser conservado. Después de veinte años de búsqueda regresó a Rusia en 1912 en donde reunió a un grupo de personas interesadas en su trabajo.

Se asentó cerca de París en 1922 y fundó el Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre. En 1924 realizó el primero de varios viajes a América,  presentó su obra La Lucha de los Magos y estableció un centro en Nueva York. En 1929 se trasladó de Fontainebleu a París en donde continuó escribiendo y trabajando con un grupo de colaboradores hasta su muerte en 1949.

Después de su muerte, sus alumnos se reunieron alrededor de Mme. Jeanne de Salzmann, persona a la que el Sr. Gurdjieff confió la responsabilidad de toda su obra. Bajo esta dirección son creados los primeros Institutos en París, Londres, Nueva York y Caracas para continuar la transmisión directa de la enseñanza de Gurdjieff. Sus libros son traducidos y publicados en varios idiomas y la música que compuso con Thomas de Hartmann es editada. El trabajo de los movimientos se descubre y varios filmes son realizados para conservar el sentido y la forma. Desde entonces se han creado varios grupos en América y el resto del mundo con el objetivo de continuar la transmisión de esta enseñanza.

La Fundación de México creada hace más de 50 años, está consagrada al igual que todos los demás centros, al estudio del hombre, de su evolución posible y de su lugar en el mundo. A través de distintas actividades como grupos de intercambio y clases de movimientos se propone una búsqueda rigurosa, personal. Trabajando con otros se prueba una relación nueva entre el cuerpo, el sentimiento y la razón.

“Sepan que esta casa sólo puede ser útil a los que han reconocido su nulidad y creen en la posibilidad de cambiar”.

G. I. Gurdjieff